Úlceras varicosas: Por qué no sanan y cómo curarlas

Úlcera varicosa: causas, síntomas y tratamientos efectivos

Las úlceras varicosas son lesiones crónicas en las piernas causadas por insuficiencia venosa crónica. Si no se tratan a tiempo, pueden derivar en infecciones graves y pérdida de movilidad. En este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber sobre su origen, diagnóstico y las opciones de tratamiento más efectivas disponibles en México.

¿Qué es una úlcera varicosa?

Una úlcera varicosa es una herida crónica que aparece generalmente por encima del tobillo, en la parte inferior de la pierna. Surge como consecuencia directa de la insuficiencia venosa crónica: cuando las válvulas de las venas fallan, la sangre se acumula en las extremidades y la presión aumenta hasta romper el tejido dérmico.

A diferencia de otras úlceras, estas lesiones se caracterizan por bordes ligeramente elevados, superficie superficial y piel circundante oscura o brillante. Pueden alcanzar varios centímetros de diámetro y suelen acompañarse de dolor, sensación de pesadez y picazón intensa.

La úlcera varicosa no desaparece sola. Sin tratamiento médico especializado, tiende a crecer, infectarse y comprometer la calidad de vida de forma significativa.

Causas y factores de riesgo

El origen principal es la presión venosa elevada en las piernas. Sin embargo, varios factores aumentan considerablemente la probabilidad de desarrollar úlceras varicosas:

  • Edad avanzada: las válvulas venosas se debilitan con el tiempo.
  • Obesidad: el exceso de peso presiona las venas de las piernas.
  • Sedentarismo: pasar muchas horas de pie o sentado dificulta el retorno venoso. 
  • Historia familiar: la predisposición genética a varices en piernas es determinante. 
  • Tabaquismo: deteriora la circulación periférica.
  • Trombosis venosa profunda: el antecedente de TVP eleva el riesgo. 

El embarazo es otro factor relevante: la presión que ejerce el útero sobre las venas pélvicas puede favorecer la aparición de varices durante el embarazo que, sin tratamiento oportuno, evolucionan hacia úlceras.

Síntomas que debes reconocer

  • Herida abierta en la zona inferior de la pierna, especialmente sobre el tobillo.
  • Piel circundante oscura, engrosada o brillante (lipodermatoesclerosis).
  • Dolor, ardor o picazón persistente alrededor de la lesión.
  • Sensación de pesadez y edema en la pierna afectada.
  • Secreción de la herida con posible mal olor (señal de infección).
  • Presencia visible de venas varicosas en la misma extremidad. 

Diagnóstico: cómo se evalúa una úlcera varicosa

El diagnóstico comienza con una exploración física detallada por parte de un especialista en varices. A partir de ahí, se recurre a pruebas complementarias para confirmar el origen venoso de la lesión.

El Eco-Doppler venoso es la prueba de referencia: permite visualizar el flujo sanguíneo, detectar reflujo venoso y evaluar el estado de las válvulas sin ningún tipo de incisión. En casos más complejos, puede complementarse con flebografía con contraste o ultrasonido vascular para obtener un mapa anatómico detallado del sistema venoso.

También se realizan análisis de sangre para descartar infecciones activas u otras patologías sistémicas que puedan interferir con la cicatrización.

Tratamiento de las úlceras varicosas

El abordaje es multifactorial: se deben tratar simultáneamente la lesión y la causa venosa que la origina. Los tratamientos para varices disponibles en VEINCO permiten abordar la raíz del problema con técnicas mínimamente invasivas.

  1. Terapia de compresión: las medias de compresión reducen la hipertensión venosa y son el pilar del tratamiento. Deben usarse de forma constante, salvo durante el baño y el descanso nocturno.
  2. Elevación de las piernas: mantener las piernas al nivel del corazón varias veces al día mejora el retorno venoso y reduce el edema.
  3. Cuidado local de la herida: limpieza con solución salina, aplicación de apósitos específicos y cambios regulares según indicación médica para evitar infecciones.
  4. Desbridamiento: eliminación del tejido muerto o necrótico para favorecer la regeneración del tejido sano y acelerar la cicatrización.
  5. Antibioterapia: cuando hay signos claros de infección (enrojecimiento, calor, secreción purulenta), se prescribe tratamiento antibiótico dirigido.
  6. Tratamiento de la causa venosa: si hay venas varicosas subyacentes, el médico puede indicar escleroterapia, láser endovascular u otro tratamiento para varices para eliminar el reflujo que alimenta la úlcera.
  7. Cirugía o injerto: en úlceras de gran tamaño o con escasa respuesta, se valoran opciones como el injerto cutáneo o la reparación quirúrgica de la vena dañada.

Cuidados en casa para pacientes y familiares

El tratamiento médico funciona mejor cuando se acompaña de hábitos cotidianos adecuados:

  • Usar calzado adecuado para varices: evita tacones altos y zapatos planos sin sujeción.
  • Caminar al menos 30 minutos diarios; los movimientos de flexión y extensión del pie activan la bomba muscular gemelar.
  • Alimentación rica en proteínas, vitamina C y antioxidantes para favorecer la cicatrización.
  • Hidratación adecuada y control del peso corporal para reducir la presión sobre las venas.
  • Apoyo emocional: el dolor crónico genera ansiedad; un entorno familiar comprensivo mejora la adherencia al tratamiento.

Úlceras varicosas FAQs

¿Qué son las úlceras varicosas?

Son heridas crónicas en las piernas causadas por problemas de circulación venosa que impiden una correcta oxigenación de los tejidos.

¿Por qué aparecen las úlceras varicosas?

Se producen por insuficiencia venosa, donde la sangre se acumula en las piernas generando presión y daño en la piel.

¿Dónde aparecen las úlceras varicosas?

Generalmente aparecen cerca de los tobillos o en la parte baja de la pierna.

¿Las úlceras varicosas tienen tratamiento?

Sí, incluyen tratamiento médico, cuidado de heridas y procedimientos para mejorar la circulación como láser o escleroterapia.

Tu próximo paso hacia la salud


Dr. Gerardo Saldaña Especialista en Cirugía Endovascular

Similar Posts