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Tratamiento de várices con láser: cómo funciona, tipos y recuperación

El tratamiento de várices con láser es uno de los procedimientos más avanzados y solicitados en la medicina vascular actual. Utiliza energía térmica para sellar y eliminar venas varicosas de forma precisa, sin necesidad de grandes incisiones y con una recuperación notablemente más rápida que la cirugía tradicional.

Su popularidad ha crecido porque permite tratar tanto venas superficiales como troncos venosos principales de manera ambulatoria, es decir, el paciente llega, recibe el tratamiento y regresa a casa el mismo día. Si estás considerando esta opción, en la clínica de várices VEINCO encontrarás especialistas con experiencia en este tipo de procedimientos.

Qué es el tratamiento de várices con láser

El láser para várices consiste en dirigir energía lumínica de alta precisión hacia la vena afectada para generar calor controlado. Ese calor provoca que las paredes de la vena se contraigan, se sellen y eventualmente sean reabsorbidas por el organismo, desapareciendo de forma progresiva.

El cuerpo redirige automáticamente el flujo sanguíneo hacia otras venas sanas, por lo que la eliminación de la vena tratada no afecta la circulación general. Este principio aplica tanto para venas grandes como para las arañitas vasculares superficiales, aunque el método de aplicación varía según el caso.

Antes de cualquier procedimiento, es indispensable realizar una valoración médica completa que incluya un Eco Doppler Venoso para evaluar el estado exacto de las venas y determinar cuál es el abordaje más adecuado.

Tipos de tratamiento láser para várices

Existen dos modalidades principales del tratamiento láser, y su indicación depende del tamaño, profundidad y tipo de vena que se desea tratar. Conocer la diferencia entre ambas es clave para entender qué esperar del procedimiento.

Láser endovenoso (EVLT) para venas grandes

El láser endovenoso, conocido por sus siglas en inglés como EVLT (Endovenous Laser Treatment), está indicado para el tratamiento de várices tronculares e insuficiencia venosa en las venas safenas mayor y menor. Es el estándar de referencia para venas con diámetro superior a 3 mm que presentan reflujo venoso significativo.

El procedimiento se realiza bajo guía ecográfica en tiempo real. El especialista introduce una fibra láser delgada dentro de la vena afectada a través de una punción milimétrica, y la energía emitida genera calor que sella la vena desde el interior de forma progresiva a lo largo de todo su recorrido.

Se aplica anestesia local tumescente, lo que garantiza que el paciente esté completamente cómodo durante todo el proceso. La sesión completa dura aproximadamente entre 45 minutos y una hora, y el paciente puede caminar y retomar actividades ligeras el mismo día.

Láser superficial o transdérmico para arañitas vasculares

El láser superficial actúa desde el exterior de la piel sin necesidad de ninguna punción. Es la opción ideal para las telangiectasias, esas finas líneas rojas o moradas conocidas como arañitas vasculares, que tienen menos de 1 mm de diámetro y son completamente superficiales.

La luz láser penetra la piel y coagula la sangre dentro de la vena, provocando su cierre y posterior desaparición. Generalmente se requieren entre una y cuatro sesiones espaciadas por varias semanas, dependiendo de la extensión y densidad de las venas a tratar.

En VEINCO también se utiliza la técnica CLaCS, que combina crioterapia y escleroterapia junto con láser para tratar las telangiectasias con mayor precisión y resultados estéticos superiores.

Quién es candidato para el tratamiento láser

No todas las várices se tratan de la misma manera, y no todos los pacientes son candidatos ideales para el láser endovenoso. La selección adecuada del paciente depende del diámetro de la vena, la presencia de reflujo confirmado por Eco Doppler y el estado general de salud venosa.

Son buenos candidatos quienes presentan várices tronculares con insuficiencia venosa confirmada, telangiectasias que no han respondido a otros tratamientos, o quienes buscan una alternativa menos invasiva a la cirugía convencional. También es una opción para pacientes que han tenido recurrencia de várices tras tratamientos previos.

Las personas con ciertas condiciones como trombosis venosa activa o problemas de coagulación requieren evaluación adicional. Saber cuál es el especialista de las várices indicado para este tipo de valoración ayuda a tomar la decisión correcta desde el inicio.

Cómo es el procedimiento paso a paso

El día del procedimiento, el paciente llega a la clínica sin necesidad de ayuno ni preparación especial en la mayoría de los casos. El especialista realiza una marcación de la vena a tratar con apoyo del ultrasonido y desinfecta la zona antes de comenzar.

Para el EVLT, se administra anestesia local tumescente alrededor de la vena, se introduce la fibra láser mediante punción y se activa la energía de forma controlada mientras se retira lentamente el catéter. Todo el proceso se monitorea en tiempo real con el ecógrafo para garantizar precisión y seguridad.

Al finalizar, se coloca un vendaje o medias de compresión y el paciente es dado de alta en pocas horas. No se requiere hospitalización, lo que convierte este procedimiento en una opción muy conveniente para quienes tienen una vida activa.

Recuperación y cuidados después del láser

Una de las mayores ventajas del tratamiento de várices con láser es su recuperación prácticamente inmediata. El paciente puede caminar desde el primer día, lo cual es incluso recomendable para favorecer la circulación y reducir el riesgo de complicaciones.

Durante la primera semana se indica el uso de medias de compresión de manera continua, especialmente durante las horas de actividad. Se recomienda evitar el ejercicio intenso, la exposición directa al sol en la zona tratada y los baños muy calientes durante los primeros días.

Es normal experimentar cierta sensibilidad, moretones leves o inflamación en la zona tratada, efectos que desaparecen en pocos días. El seguimiento con el especialista es fundamental para verificar que la vena tratada esté cerrándose correctamente y que no haya desarrollado flebitis superficial.

Resultados esperados y eficacia del tratamiento

Los resultados del láser endovenoso son altamente satisfactorios. Estudios clínicos muestran tasas de éxito superiores al 95% en el cierre de la vena safena, con recurrencia significativamente menor que la cirugía convencional a largo plazo.

La vena tratada no desaparece de forma inmediata: el proceso de reabsorción ocurre de manera gradual durante las semanas y meses siguientes. Los síntomas como la pesadez, el dolor y los calambres suelen mejorar de forma notable dentro de las primeras semanas tras el procedimiento.

Para mantener los resultados a largo plazo, es importante identificar y controlar los factores de riesgo asociados, como las causas de las várices en piernas que pudieron haber originado la condición.

Ventajas del láser frente a la cirugía tradicional

La cirugía convencional de várices, conocida como safenectomía o stripping, implica incisiones, anestesia general y un período de recuperación de semanas. El láser endovenoso supera estas limitaciones en varios aspectos relevantes para el paciente.

Entre las ventajas más destacadas se encuentran la ausencia de cicatrices visibles, la posibilidad de realizar el procedimiento de forma ambulatoria, la recuperación inmediata y el menor riesgo de complicaciones postoperatorias. Además, el tratamiento es significativamente menos doloroso tanto durante el procedimiento como en el período posterior.

También representa una ventaja para quienes padecen insuficiencia venosa crónica en etapas avanzadas, ya que permite tratar las venas responsables antes de que la condición derive en complicaciones como las úlceras varicosas.

Factores que pueden influir en el resultado

Ciertos hábitos del día a día pueden afectar la evolución del tratamiento y la salud venosa general. Conocer el calzado ideal para várices y evitar pasar muchas horas de pie sin movimiento son medidas que complementan cualquier tratamiento médico.

La alimentación también tiene un impacto directo en la circulación venosa. Incorporar alimentos contra las várices con propiedades antiinflamatorias y que favorecen el tono venoso puede contribuir a una mejor recuperación y a prevenir la aparición de nuevas várices.

En el caso de mujeres que han experimentado várices durante el embarazo, es recomendable esperar al menos tres meses tras el parto antes de iniciar el tratamiento láser, para evaluar cuáles venas se recuperan solas y cuáles requieren intervención.

Lo que debes saber antes de decidir

El tratamiento de várices con láser es una opción segura, eficaz y respaldada por amplia evidencia clínica. Sin embargo, su éxito depende en gran medida de una correcta selección del paciente, un diagnóstico preciso mediante Eco Doppler y la experiencia del equipo médico que lo realiza.Si presentas síntomas como pesadez, dolor, hinchazón o tienes venas visibles que te generan malestar, el siguiente paso es acudir a una evaluación con un especialista en várices que pueda determinar si eres candidato para este procedimiento. Contacta a VEINCO y agenda tu consulta para recibir un diagnóstico personalizado y un plan de tratamiento diseñado para tu caso.

Dr. Gerardo Saldaña Especialista en Cirugía Endovascular

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